En el zócalo del MAC Parque Forestal:

“¿Cómo armar una máquina en 10 pasos?”, la nueva obra de María Ignacia Valdebenito

¿Cómo armar una máquina en 10 pasos?, la nueva obra de Ignacia Valdebenito

Hasta el 25 de enero de 2026, el zócalo del Museo de Arte Contemporáneo (MAC) Parque Forestal presenta la exposición ¿Cómo armar una máquina en 10 pasos?, de la artista visual María Ignacia Valdebenito González, licenciada y titulada en Artes Visuales y actual estudiante del Magíster en Artes Mediales de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile. La muestra, seleccionada a través de la convocatoria pública de exposiciones del MAC, se presenta como un cuerpo de obra que articula prácticas del arte visual con cruces hacia el diseño, las artes mediales, las artes gráficas y la construcción.

La motivación que sostiene ¿Cómo armar una máquina en 10 pasos? se ancla en un cruce deliberado entre práctica material y experiencia colectiva. Tal como señala María Ignacia: “la motivación recae en explorar el mundo de la construcción, en conjunto con una experimentación electrónica. Haciendo dialogar estos dos mundos tan distintos y a la vez, tan similares. Quería habitar lo más meticuloso y lo que implica ruido, polvo, fuerza". Desde allí, la obra se proyecta como un espacio de encuentro y activación compartida, donde el museo deja de ser un lugar de contemplación pasiva para convertirse en un territorio de acción. En palabras de la artista, “me interesaba dialogar con otros, hacer obra para reunir a la gente, para hacerlos jugar, entregarles de vuelta el museo, que accionaran y encendieran la obra, en vez de inaugurar con todo listo. Que fueran los primeros espectadores quienes posibilitaran las máquinas para el resto”.

El proyecto, financiado por Fondart de Creación convocatoria 2025, reúne un conjunto de experimentaciones formales y conceptuales atravesadas por el uso de materialidades industriales como metal, concreto, plástico y madera. Según la artista, la elección de estos materiales responde a "un mayor reconocimiento y mayor acceso, en cuanto a costo, tanto a una como artista, como a les espectadores. De esta manera, hay una identificación de los materiales con que está hecha la obra de manera rápida, estableciendo una relación directa entre materialidad, economía y legibilidad de la obra”, dice la artista.

En el antezócalo se presenta HUM, una instalación eléctrica que adopta la forma de un cartel suspendido que enuncia la frase Hágalo Usted Mismo. Esta obra introduce una de las problemáticas centrales de la muestra: la activación del espectador como agente del hacer artístico. La artista señala que esta pieza surge como “un respiro en medio de todo el proceso”, y que en ella buscaba “interpelar al espectador desde el lenguaje, decirle, si usted quiere ver arte, hágalo usted mismo”, entregándole simbólicamente “la responsabilidad de la obra”.

En el zócalo propiamente tal se despliega un conjunto de tres máquinas que responden a tecnologías primarias: sonido, luz y movimiento. Cada una de ellas está acompañada por manuales escritos y diagramas gráficos que explicitan su construcción y funcionamiento. Estos instructivos, impresos digitalmente y complementados con simbología serigrafiada sobre lija, no buscan una representación técnica exacta. Tal como explica la artista, los dibujos “no eran realmente proporcionales o técnicos, como los que se suelen utilizar para las guías de instrucciones de aparatos, sino que buscaban simular y ser un chiste simple sobre el lenguaje del diseño industrial”.

El proceso de obra se concibe como una investigación extendida que articula trabajo físico, reflexión conceptual y experimentación electrónica. La artista explica que el proyecto nace de “la inquietud de cómo guardar las obras que una hace sin tener un espacio para su almacenamiento”, lo que derivó en la idea de un cuerpo de obra/mueble capaz de expandirse y comprimirse. En paralelo, la artista venía desarrollando prácticas donde “era fundamental que les espectadores construyeran, para así, poner en tensión los roles artista-espectador”, integrando instrucciones como un dispositivo de diálogo directo con el público.

La dimensión colaborativa fue central en todo el proceso, tanto en la producción como en el montaje y activación de las obras. Respecto a la experiencia material y corporal del trabajo, la artista señala su interés por “habitar lo más meticuloso y lo que implica ruido, polvo, fuerza”, haciendo dialogar “el mundo de la construcción, en conjunto con una experimentación electrónica”, dos ámbitos que, aunque aparentemente distantes, revelan profundas similitudes en su lógica de ensayo y error.

La exposición incorpora además la obra A.O.I: Arte Objetual Instructivo, desarrollada a partir de una residencia en el Taller Público de Exploración Exploratorio, en Medellín, Colombia. Esta pieza consiste en una correspondencia de instrucciones, dibujos y ensamblajes entre personas de Chile y Colombia, ampliando la noción de instrucción hacia un campo relacional, pedagógico y afectivo, donde la obra se construye a través del intercambio y la traducción entre contextos.

Actividad de mediación directa con la obra

Finalmente, la muestra enfatiza la importancia de la mediación y la activación colectiva. La artista señala que uno de sus principales intereses fue “hacer obra para reunir a la gente, para hacerlos jugar, entregarles de vuelta el museo, que accionaran y encendieran la obra, en vez de inaugurar con todo listo”.

En esta línea, el proyecto contempla una actividad final de mediación el 17 de enero a las 12:00 horas en el Museo de Arte Contemporáneo (MAC) Parque Forestal, ubicado en Ismael Valdés Vergara 506, Santiago (Metro Bellas Artes), instancia en la que las obras serán nuevamente desarmadas y reconstruidas por nuevos participantes, generando un último espacio de conversación y experiencia compartida. La entrada es liberada sin previa inscripción.