Mientras los patios de Vicuña Mackenna 20 se llenaban de futuros estudiantes que iniciaban su proceso de matrícula, en el tercer piso del edificio se desarrollaba otra escena. Cerca de 40 voluntarios de manera presencial y decenas conectados de forma remota participaban en una jornada de formación orientada a adquirir nuevas herramientas para enfrentar escenarios de crisis, en el marco del programa Voluntariado Chile Se Prepara, verano 2026.
Los talleres, organizados por el Instituto Nacional de la Juventud (INJUV) junto al Programa de Reducción de Riesgos y Desastres de la Universidad de Chile (CITRID), la Vicerrectoría de Asuntos Estudiantiles y Comunitarios (VAEC) y la organización Movidos por Chile, tuvieron como objetivo fortalecer las capacidades de los y las estudiantes voluntarias para actuar de manera informada y responsable frente a emergencias y desastres socionaturales.
La actividad adquirió un carga simbólica adicional, pues coincidió con los devastadores incendios que afectan a las regiones de Ñuble y Biobío que han dejado más de 20 personas fallecidas y cientos de familias damnificadas. Una realidad que estuvo presente en las reflexiones de los voluntarios y voluntarias. “Frente a este escenario, la solidaridad debe convertirse en una acción, responsable y eficaz”, señaló Sofía Coña, coordinadora general de los Trabajos Voluntarios FECh.
“En estos momentos cobran especial importancia, prepararse para un voluntariado responsable. La voluntad de ayudar, si bien es indispensable, no es suficiente por sí sola, para actuar en contextos de emergencia se requiere formación”, añadió Pablo González, coordinador del voluntariado FECh.
Gustavo Fuentes, jefe de gabinete de la VAEC, anunció que se está trabajando en un convenio que permita repetir estas capacitaciones anualmente para los voluntarios de la institución. “Cómo Vicerrectoría, estamos convencidos de que este tipo de instancias formativas no pueden ser acciones aisladas, sino parte de un esfuerzo sostenido en el tiempo, que permita que año a año las y los voluntarios lleguen a los territorios con herramientas adecuadas, conciencia ética y un profundo respeto por las comunidades con la que trabajan”.
Juan Pablo Duhalde, director nacional del Injuv, recordó la experiencia que han tenido a nivel nacional desde que se inició el programa “Voluntariado Chile se prepara” y que ha permitido que no existan accidentes ni situaciones de gravedad con los voluntarios. “Hay una mirada de largo plazo que hay que tener en este tipo de formaciones. Se trata de habilidades y herramientas que es importante que adquieran los jóvenes, los estudiantes, las voluntarias y voluntarios, pero en espacios ordenados, responsables y sobre todo seguros”, afirmó.
Preparados para ayudar
La jornada de capacitación se inició con la charla del profesor Jaime Campos, director del Programa de Riesgo Sísmico de la Universidad de Chile e integrante del CITRID, quien abordó los principales desafíos estructurales que enfrenta el país ante terremotos y otros desastres de origen natural, poniendo énfasis en la necesidad de una preparación permanente.
Posteriormente, se desarrollaron dos talleres centrales. El primero estuvo a cargo de José Miguel Navarrete, representante de Movidos x Chile, y se centró en la primera atención psicológica en contextos de emergencia. La exposición entregó herramientas prácticas para el acompañamiento emocional de personas afectadas por situaciones de crisis, subrayando el rol que cumplen los voluntarios en las primeras etapas de respuesta.
El segundo bloque fue liderado por CITRID-Gender IN+ junto a la Red de Municipios Diversos, instancia en la que se abordó la perspectiva de género e interseccionalidad, visibilizando cómo las catástrofes impactan de manera diferenciada a mujeres, disidencias y grupos históricamente vulnerados, y la importancia de incorporar estos enfoques en el trabajo en terreno.
“Los voluntarios preparados ayudan mucho más a los equipos que están en la emergencia. También en los procesos de reconstrucción pueden ayudar de manera más pertinente a las comunidades”, afirmó Paulina Vergara, directora ejecutiva de CITRID. La académica agregó que una mirada interseccional en terreno ayuda a reparar dolores dentro de la comunidad y fortalecer los tejidos sociales.
Además de los voluntarios y voluntarias de los trabajos de verano FECh, la actividad contó con la participación de estudiantes y dirigencias de la Universidad de Santiago (USACH), así como de estudiantes de la Universidad de Concepción, quienes participaron de manera asincrónica tras ser invitados por la coordinación de los Trabajos Voluntarios de la Universidad de Chile.
“Estamos muy agradecidos como FEUSACH que nos hayan invitado a participar de esta instancia. El curso que tuvimos hoy día fue bastante completo, nos brindaron distintos tipos de conocimientos de distintas áreas, lo que es muy importante ya que las personas damnificadas, como ahora la crisis del sur, están en diferentes situaciones y tenemos que tener las herramientas para poder manejarlas”, comentó Andrea Abarca, presidenta de la Federación de estudiantes Universidad de Santiago (FEUSACH).