Democracia

U. de Chile inaugura su Tercer Congreso de Educación con foco en la justicia social

U. de Chile abre congreso educativo con llamado a la justicia social
Congreso de Educación y Pedagogía de la U. de Chile inauguró su tercera edición con un llamado a defender la educación pública como justicia social
Investigadoras, investigadores, docentes y estudiantes participaron activamente en la jornada inaugural del Congreso, que reúne experiencias pedagógicas de Chile y América Latina.
Congreso de Educación y Pedagogía de la U. de Chile inauguró su tercera edición con un llamado a defender la educación pública como justicia social
El decano Raúl Villarroel Soto subrayó que fortalecer la educación pública constituye un imperativo moral para enfrentar la desigualdad y recomponer la cohesión social.
Congreso de Educación y Pedagogía de la U. de Chile inauguró su tercera edición con un llamado a defender la educación pública como justicia social
Iván Salinas Barrios, director del Departamento de Estudios Pedagógicos, llamó a sostener la esperanza como una práctica colectiva y a defender lo común como base ética de la educación pública.
Congreso de Educación y Pedagogía de la U. de Chile inauguró su tercera edición con un llamado a defender la educación pública como justicia social
El Conjunto Instrumental del Liceo Experimental Manuel de Salas, dirigido por Sergio Bugueño, acompañó la ceremonia inaugural del Congreso con una presentación musical.
Congreso de Educación y Pedagogía de la U. de Chile inauguró su tercera edición con un llamado a defender la educación pública como justicia social
Juan Casassus, Premio Nacional de Ciencias de la Educación 2025, dictó la conferencia magistral “¿Ubi ducenda est educatio?”, centrada en la formación de la humanidad en la era de la inteligencia artificial.

El tercer Congreso de Educación y Pedagogía de la Universidad de Chile continúa con el anhelo de contribuir desde la Universidad de Chile a la difusión crítica sobre educación y pedagogía en todos los niveles y, con este énfasis, ha convocado a investigadoras e investigadores y educadoras y educadores de Chile y América Latina para intercambiar reflexiones críticas, análisis y experiencias pedagógicas en diversos ámbitos educativos.

En su saludo, la Rectora Rosa Devés Alessandri señaló que "sabemos que la tarea de educar es cada vez más compleja y desafiante, pero también cada vez más importante, porque frente a un mundo incierto los valores de la escuela serán los que nos guíen para ser una sociedad más justa y más resiliente. El lema de este congreso, ‘Desafíos de la educación pública: construir justicia social desde lo común y las diferencias’, nos interpela justamente en esa dirección. Nos invita a pensar la educación como un lugar de formación integral de ciudadanas y ciudadanos críticos para fortalecer una democracia que sea un espacio que verdaderamente acoja a todas y a todos".

En la apertura, el decano Raúl Villarroel Soto situó la discusión pedagógica en el marco de la reconstrucción de lo público, subrayando que apoyar la nueva educación pública constituye “un imperativo moral” para la Universidad de Chile y que su fortalecimiento es clave para enfrentar la desigualdad y la fragmentación. En esa línea, insistió en que “la educación y la pedagogía son la última trinchera de la cohesión social”, y que las universidades estatales resultan decisivas para pensar una educación “libre de la presión del lucro” y con inclusión real. 

“Venimos a pensar cómo formar ciudadanos críticos, cómo democratizar el saber y cómo hacer de la sala de clases un espacio de libertad. Hoy nos reunimos no solo para hablar de métodos, sino de horizontes éticos. Este congreso aborda temas que son ineludibles para la democracia del siglo XXI. Cuando hablamos de inclusión o de género, no estamos solo cumpliendo con una cuota de corrección política. Estamos hablando de justicia. La escuela pública debe ser el primer lugar donde las biografías no estén predeterminadas por el origen, la identidad sexual o el género. Desde esta facultad reafirmamos el compromiso con una educación no sexista, que desmonte los estereotipos que históricamente han limitado el desarrollo humano. Formar profesores hoy es formar agentes capaces de ver en la diversidad no un problema a gestionar, sino la riqueza misma de la experiencia humana”.

Por su parte, el director del Departamento de Estudios Pedagógicos, Iván Salinas Barrios, abrió su saludo con palabras de Gabriela Mistral y conectó el sentido del congreso con una lectura ética y política del presente. 

Desde una reflexión generacional, advirtió sobre los efectos del neoliberalismo en la educación: “Mercantilizar la educación ha estado en el centro de la creación de injusticias de esta etapa histórica. Y esos han sido los esfuerzos notables de gobiernos del mundo en el campo educativo: crear, regular y guiar mercados, con todas las contradicciones que se implican. En esas contradicciones nos hemos encontrado, apuntando con movilización a la educación que excluye, que cobra, que lucra, que acumula sin compartir”. 

Ante este escenario, convocó a sostener la esperanza como práctica colectiva. “Les invito a participar en la comunidad, en lo común que representa este Congreso, a mirar otras experiencias, a irse con algo que les haga reflexionar. Es en lo común donde asoma la justicia, como ideal. Pero también es allí donde se decide la responsabilidad que tendremos, como educadores, como académicas y académicos, como luchadores sociales”.

El coordinador general del CEDUP 2026 Bernardo González Mella destacó el carácter simbólico de inaugurar en el Auditorio Lucía Invernizzi recordando el trabajo colectivo que impulsó la insigne decana por recuperar las pedagogías en la Universidad de Chile tras los años de dictadura civil-militar

Desde una perspectiva de derechos, subrayó el sentido del encuentro como aporte a “la comprensión del derecho a la educación como un derecho humano fundante de otros derechos”. Asimismo, relevó la magnitud académica del congreso: 206 ponencias de investigación, 88 ponencias de innovación, organizadas en 74 sesiones, además de 22 simposios, 22 talleres, 16 pósteres y seis lanzamientos de libros, junto a un proceso de evaluación doble ciego con cerca de 500 revisores

En representación del Ministerio de Educación, la subsecretaria de Educación Parvularia, Claudia Lagos, enfatizó la necesidad de fortalecer una mirada de trayectoria educativa que conciba el proceso como un continuo y atienda las realidades locales con coordinación entre niveles e instituciones. En el ámbito de educación inicial, sostuvo que el primer nivel educativo es clave para garantizar “oportunidades de aprendizaje, desarrollo y bienestar” con impacto posterior en todo el sistema

Por último, desde el Colegio de Profesoras y Profesores, Mario Aguilar, remarcó que su participación como institución colaboradora no es “por mera formalidad”, sino por una “convicción muy profunda” sobre la importancia de estos espacios

En un diagnóstico de época, llamó a fortalecer encuentros que permitan “juntarnos, intercambiar, comunicarnos” cuando promover “el respeto, la convivencia, los derechos humanos, la justicia social”

Juan Casassus: ¿Qué enseñar? La humanidad

En la conferencia magistral “¿Ubi ducenda est educatio?”, el Premio Nacional de Ciencias de la Educación 2025, Juan Casassus, trazó un diagnóstico sobre el vertiginoso estado del arte tecnológico, en especial la inteligencia artificial, y sus efectos en la cultura, donde se desdibujan los límites entre lo humano, las otras especies y la máquina. 

Ahora hay una dinámica institucional que está generando esta pregunta acerca de la verdad de las cosas y es tan potente esto que está generando una nueva época”. En este sentido, para Juan Casassus, la pregunta urgente no es cómo adaptar la escuela a la tecnología, sino hacia dónde conducir la educación cuando la inteligencia artificial vuelve fácilmente accesible gran parte del saber: en ese nuevo escenario, la tarea central pasa a ser formar humanidad. 

Esto supone reponer una visión integral del estudiante, considerando cuerpo, emociones y pensamiento, entendiendo que las emociones son una dimensión cognitiva y una primera vía de conocer el mundo. Desde ahí, la educación debería priorizar procesos que la tecnología no puede sustituir: conciencia de sí, libertad interior, fortalecimiento de la confianza y despliegue de talentos. “Yo creo que hay que subrayar e incorporar en la reflexión la necesidad del esfuerzo, porque si no hay esfuerzo no se activan los procesos cognitivos para comprender, para aprender y para alcanzar un conocimiento más profundo y la reflexión”.

“Me parece que la calidad y la desigualdad en la educación se jugará entre las escuelas que usen inteligencia artificial y las que no la utilicen, y entre aquellos que privilegien las habilidades emocionales y el esfuerzo por sobre la pereza”, sostuvo.