Salud pública

Obesidad infantil en Chile: casi la mitad de niños entre 10 y 14 años tiene exceso de peso

Obesidad infantil: 46% de niños entre 10 y 14 años tiene exceso de peso
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“Nuestro objetivo es promover cambios de hábitos duraderos que mejoren la salud y la calidad de vida de niños y niñas”, dice la Dra. Mariela Muñoz, jefa de Pediatría del Hospital Clínico Universidad de Chile.
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Las actividades grupales promueven la actividad física, la socialización y la adopción de hábitos saludables desde la infancia.
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La alimentación equilibrada es uno de los ejes del abordaje integral del programa Actívate Feliz.

Según el último informe del Ministerio de Salud, casi la mitad de los niños de entre 10 y 14 años presenta sobrepeso u obesidad en nuestro país. Los datos de la vigilancia nutricional que lleva el sistema de salud público muestran una tendencia preocupante: si bien el 60% de los menores de cinco años mantiene un estado nutricional normal, en el rango de 5 a menos de 10 años la cifra baja a un 51,81%, lo que significa que el 20,59% tiene sobrepeso y el 16,16% presenta obesidad. Ya en el rango de 10 a 14 años esta situación se profundiza, pues el exceso de peso alcanza el 46%.

Frente a este creciente problema de salud pública, diferentes instituciones han desarrollado estrategias de intervención temprana. Uno de estos esfuerzos es el programa Actívate Feliz, creado en 2021 por un equipo multidisciplinario de nuestro Hospital Clínico Universidad de Chile.

La Dra. Mariela Muñoz, jefa de Pediatría y coordinadora del programa, explica que la iniciativa surgió para abordar el problema del sobrepeso y obesidad en niños, niñas y adolescentes desde una perspectiva integral. “Nuestro objetivo es lograr cambios de hábitos que sean duraderos en el tiempo y que permitan mejorar su salud y calidad de vida. Nuestro enfoque no está en centrarnos en el peso del paciente, sino en la importancia de la alimentación saludable y el ejercicio físico, así como de una adecuada salud mental", señaló.

El programa, conformado por especialistas de diversas áreas, funciona con reuniones mensuales donde se discuten casos y se buscan nuevas estrategias de trabajo. Según la Dra. Muñoz, la ruta parte con la evaluación de “una pediatra especialista en nutrición, quien solicita los exámenes necesarios. Luego son atendidos por una nutricionista infantil, quien entrega pautas de alimentación personalizadas y realiza controles cada dos o tres meses. También se realiza la consulta con una kinesióloga para evaluar el estado físico del paciente y entregarle indicaciones de ejercicio, con una reevaluación cada 6 meses”.

Una de las innovaciones de Actívate Feliz son los talleres mensuales de ejercicio físico que se realizan en el gimnasio cardiometabólico del Hospital Clínico Universidad de Chile. “Comenzamos con estos talleres a fines de 2025 y la idea es mantenerlos todo este año 2026. Es una experiencia muy entretenida ya que es en grupos de cinco niños, quienes experimentan el realizar ejercicio intenso con implementos y máquinas, además de poder socializar y relacionarse entre ellos”, destaca la doctora.

La Dra. Muñoz subraya la importancia de realizar un abordaje integral del paciente: “Es importante realizar una evaluación desde todos los ángulos, ya que algunas veces existen trastornos de la esfera de la salud mental que es necesario detectar y tratar en paralelo al resto de las intervenciones del programa. Por otro lado, para casos con comorbilidad asociada al trastorno del espectro autista (TEA) o trastorno de déficit atencional e hiperactividad (TDAH), contamos con terapeutas ocupacionales que realizan trabajo enfocado en generar rutinas y hábitos saludables. También tenemos la posibilidad de derivar a Psicología, Psiquiatría y Neurología Infantil a aquellos pacientes que lo requieran”.

Finalmente, la especialista destaca que el compromiso familiar es fundamental para el éxito del tratamiento. “Lo más importante para empezar el tratamiento es el compromiso de la familia, dado que los cambios en estilo de vida solo se pueden hacer si la familia se compromete a adherir a ellos y apoyarse unos a otros. Muchas veces los pacientes que consultan llegan con sus padres, quienes se encuentran preocupados por el sobrepeso de su hijo y, al hacer la entrevista, afloran hábitos negativos que están arraigados en la familia y que, sin el apoyo y compromiso de padres, cuidadores y hermanos, se hace muy difícil de cambiar”.

“El objetivo final del tratamiento es lograr que nuestros pacientes modifiquen sus hábitos, haciéndolos más saludables y disminuyendo así el riesgo en un futuro de diversas enfermedades no transmisibles y trastornos en el ámbito de la salud mental. De esta forma mejora la calidad de vida de ellos y de su familia”, concluye la Dra. Muñoz.