El encuentro fue organizado por un equipo académico de los Departamentos de Urbanismo y Geografía de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile, en el marco de un proyecto FONDECYT que investiga el rol transformador de las iniciativas comunitarias en espacios verdes y naturales en zonas urbanas y periurbanas del país.
A lo largo de la jornada, se abordaron políticas públicas emergentes, plataformas de datos, experiencias piloto de intervención territorial, alianzas interuniversitarias e iniciativas comunitarias, consolidando al seminario como un espacio de articulación multisectorial.
Avances en política pública y un escenario auspicioso para las ciudades verdes
Durante la apertura, el académico Rodrigo Caimanque, parte del equipo organizador, destacó el carácter especial de esta séptima versión del seminario, marcada por importantes avances en política pública ambiental y una creciente articulación entre actores.
“Estamos muy contentos por la excelente respuesta y convocatoria que ha tenido este encuentro. Este es un año bastante especial, porque se han dado varias noticias, cambios, planes, estrategias y avances en materia medioambiental, particularmente en torno a las soluciones basadas en la naturaleza y la infraestructura verde”, señaló.
El académico relevó además el inicio de los primeros planes regionales de infraestructura verde, particularmente en la Región Metropolitana y la Región de Coquimbo, destacando la coherencia entre escalas de planificación.
“Hoy contamos con una Estrategia de Ciudades Verdes muy importante que va a permitir canalizar la política pública y las inversiones en la ciudad, alineadas con las soluciones basadas en la naturaleza y la infraestructura verde, en un contexto de cambio climático que nos plantea enormes desafíos”, afirmó.
Comunidades como actor clave en la transformación territorial
Uno de los ejes centrales del seminario fue el rol de las comunidades en la transformación de los territorios, foco principal del proyecto FONDECYT que sustenta la iniciativa.
“Queremos relevar el rol de las comunidades. Desde el proyecto hemos ido conociendo en profundidad las organizaciones e iniciativas comunitarias que existen en el Chile Central, buscando entender cuál es su poder transformador, cuáles son sus luchas, sus sueños y cómo se relacionan con el territorio y la naturaleza”, explicó Caimanque. En esa línea, valoró especialmente la presencia de organizaciones provenientes de distintas regiones del país.

Estrategia Nacional de Ciudades Verdes: una política paraguas con visión al 2050
Uno de los hitos centrales de la jornada fue la presentación de la Estrategia Nacional de Ciudades Verdes, a cargo de Paulina Terra, coordinadora de la iniciativa en FAO Chile, quien destacó que se trata de la primera política pública de este tipo en América Latina. “Esta política ya fue aprobada por el Consejo de Ministros para la Sustentabilidad y el Cambio Climático. Hoy es una realidad y estamos comenzando el desafío de su implementación. Es algo de lo cual como país debemos sentirnos orgullosos”, señaló.
Terra explicó que la estrategia establece un marco común para todas las regiones, con una visión de largo plazo proyectada al año 2050. “Funciona como una política paraguas, bajo la cual otras políticas, planes y normas podrán ir actualizándose, integrando la infraestructura verde y las soluciones basadas en la naturaleza en la planificación territorial”.
Asimismo, enfatizó la necesidad de articular distintos tipos de conocimiento. “Necesitamos que el conocimiento generado desde la academia llegue efectivamente a la toma de decisiones, pero también es fundamental incorporar a las comunidades como fuentes indispensables de saber territorial”. La estrategia, agregó, prioriza territorios con mayor vulnerabilidad socioambiental.
“Para que una solución basada en la naturaleza sea realmente una solución, debe enfrentar el cambio climático, promover la biodiversidad y mejorar la calidad de vida urbana”.
Datos, plataformas y participación: Santiago Naturaleza Urbana
En el marco del seminario se presentó la plataforma Santiago Naturaleza Urbana, una iniciativa impulsada desde la Universidad de Chile que surge a partir del proceso de reflexión colectiva desarrollado durante la elaboración del plan Santiago + Infraestructura Verde. “Quedó dando vueltas la necesidad de contar con una plataforma que permitiera centralizar datos, monitorear el avance de los espacios verdes y fomentar la participación ciudadana. Son objetivos ambiciosos, pero fundamentales”, indicó Elizabeth Galdámez, representante de la plataforma.
La herramienta integra un mapa interactivo con 27 capas de información sobre espacios verdes, datos demográficos y riesgos socioambientales, además de tableros de datos orientados a la toma de decisiones. Estos permiten identificar brechas territoriales y evaluar oportunidades de mejora considerando variables como población beneficiada o metros cuadrados de área verde por habitante.
En materia de participación ciudadana, la plataforma propone un enfoque colaborativo que busca fortalecer redes de cuidado más que generar mecanismos de denuncia. A través de un módulo de participación, las organizaciones pueden registrar iniciativas, expresar necesidades concretas —como requerimientos de árboles, compost o apoyo técnico— y generar vínculos con otros actores.
“Más que denunciar, buscamos visibilizar necesidades y conectar actores. Por ejemplo, que una organización pueda decir ‘necesitamos árboles’ y que otra pueda responder a esa necesidad”, subrayó Galdámez.
Barrio sustentable de Machalí: pilotaje y aprendizaje territorial
El seminario abordó además experiencias concretas de implementación, como el piloto de barrio sustentable de Machalí, presentado por representantes del programa Quiero Mi Barrio del Ministerio de Vivienda y Urbanismo. Antonio Fritis, encargado nacional del área urbana del programa, destacó el trabajo colaborativo con la FAU.
“Este trabajo lo venimos desarrollando hace bastante tiempo con la Facultad. Hace dos años iniciamos un trabajo muy concreto elaborando fichas de sistemas basados en la naturaleza, que hoy son parte de un catálogo del MINVU ya en implementación”.

Desde el nivel regional, Cristián Peña, secretario técnico en O’Higgins, explicó la elección del territorio. “El mapeo de los planes de descontaminación nos permitió identificar los territorios más pertinentes. Aquí se da una dicotomía entre una ciudad densa y una comuna con origen rural, pero con fuertes emisiones”.
Peña enfatizó la importancia de la escala barrial. “El hogar es la célula fundamental del cambio, pero el desafío es avanzar hacia el territorio y generar un modelo de gobernanza local que se sostenga en el tiempo”.
Alianzas académicas, acción comunitaria y esperanza frente a la crisis
El bloque final del seminario estuvo marcado por el anuncio de un convenio interuniversitario entre la Universidad de Chile, la UTEM y la Universidad Central, orientado a formalizar un trabajo colaborativo en infraestructura verde y soluciones basadas en la naturaleza.
La jornada continuó con la presentación de Alexis Vásquez, quien dio a conocer los primeros resultados del proyecto FONDECYT que investiga el rol transformador de las iniciativas comunitarias vinculadas a espacios verdes y naturales en zonas urbanas y periurbanas del Chile Central.
Uno de los aportes centrales del proyecto ha sido la identificación de 2.154 iniciativas comunitarias entre las regiones de Coquimbo y el Maule, de las cuales 258 participaron activamente en la encuesta del estudio. Estas organizaciones protegen más de 3.200 hectáreas, muchas fuera de áreas oficialmente protegidas.
“La triple crisis planetaria genera miedo y ecoansiedad, especialmente en las nuevas generaciones. Pero los cambios transformadores no vienen solo desde arriba, también vienen desde comunidades que trabajan por el futuro que desean”, afirmó.
El seminario concluyó evidenciando que, frente a la crisis socioambiental, la colaboración entre instituciones, academia y comunidades es imprescindible para avanzar hacia ciudades más justas, resilientes y biodiversas.