Durante 2025 la Dirección de Salud Estudiantil (DSE) consolidó su estrategia para el abordaje de la salud mental basada en un modelo multinivel que sitúa la promoción del autocuidado y la prevención de problemas como base de su quehacer. A través de iniciativas que incluyeron ferias de salud, talleres, terapias grupales e instancias de formación, la Universidad de Chile avanzó en dar respuesta integral a las necesidades detectadas en los últimos años. Este despliegue promueve un enfoque biopsicosocial y sistémico que involucra a la comunidad como agentes activos de su cuidado.
Las iniciativas se enmarcan en el Plan de Fortalecimiento de Universidades Estatales (PFUE), un instrumento de financiamiento diseñado para potenciar el desarrollo integral y sostenible de las instituciones educativas. Bajo este marco se han articulado líneas de acción específicas que han permitido, entre otros, financiar y dar soporte técnico al trabajo en materia de salud mental.
Gracias a este respaldo, durante los últimos años la DSE ha logrado fortalecer sus equipos, mejorar la gestión y promover la vinculación institucional, asegurando que este crecimiento se traduzca en beneficios directos, como la disminución de las brechas de atención y el fortalecimiento de la infraestructura para el bienestar estudiantil.
Atención e infraestructura
Durante el 2025 se fortalecieron los equipos de salud mental mediante el aumento de horas disponibles en las áreas de psicología, psiquiatría y medicina con dedicación exclusiva a salud mental. Esto incluyó la incorporación de profesionales especialistas en el consumo de sustancias, con el objetivo de brindar un abordaje técnico y específico a las diversas problemáticas que afectan a la comunidad estudiantil.
En este ámbito, se reconoció el consumo de sustancias como una problemática que impacta directamente en el bienestar y la salud mental de la comunidad estudiantil. Durante 2025, la Universidad de Chile participó por primera vez del Estudio de Consumo de Alcohol y Drogas en Educación Superior del Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (SENDA), además de firmar un convenio de derivación directa con dicha institución. Asimismo, durante el segundo semestre se aplicó la primera encuesta interna sobre consumo de sustancias en la Universidad de Chile, alcanzando una participación de 2.000 respuestas.
Junto a estas mejoras, a mediados de año se inauguró una nueva sala destinada exclusivamente a la atención en salud mental en el Centro de Salud Estudiantil del Campus Juan Gómez Millas. El espacio, ubicado en el zócalo del aulario C, transformó un lugar anteriormente utilizado como bodega en una instalación de primer nivel, equipada con climatización y aislamiento acústico. Esta obra permitió aumentar la cobertura de terapia individual e implementar instancias de terapia grupal en un campus que alberga a cerca de 11 mil estudiantes.
La Prof. Josiane Bonnefoy, vicerrectora de Asuntos Estudiantiles y Comunitarios, señaló que esta sala "es una señal concreta del compromiso que como Universidad tenemos con el bienestar integral de nuestras y nuestros estudiantes". Por su parte, la directora de la DSE, Prof. Ivonne Ahlers, explicó que en este campus también se aumentó la disposición de las horas para "contribuir a abordar de mejor forma y disminuir la gravedad de los casos que se presentan en esta comunidad".
Formación comunitaria, prevención y redes de colaboración
La estrategia del periodo 2025 puso énfasis en fortalecer la formación y la articulación intersectorial. A principios de año, la Dirección se reunió con las Direcciones de Asuntos Estudiantiles y Comunitarios (DAEs y DAECs) para proyectar el trabajo en red y los mecanismos de derivación. Además, durante el año se mantuvo una comunicación constante para la gestión de casos y se realizaron talleres de Primera Ayuda Psicológica (PAP) orientados a entregar herramientas a docentes y personal de apoyo para abordar situaciones de riesgo en el aula.
Bajo la misma lógica, profesionales de la DSE participaron en un entrenamiento para capacitadores en Gatekeepers, organizado por la Mesa de Prevención del Suicidio de la Región Metropolitana. Esta certificación habilita a la institución para formar agentes comunitarios preparados para brindar una primera atención y activar redes de apoyo ante situaciones de crisis.
En el periodo también se realizaron 60 ferias de salud e intervenciones territoriales en los distintos campus, logrando cobertura en cada facultad por segundo año consecutivo. Estas actividades se desarrollan con un enfoque preventivo y educativo mediante espacios participativos que incluyen organizaciones estudiantiles y externas, oficinas de bienestar locales y cursos de pregrado.
Sobre esto comentó la Prof. Ahlers: “Las ferias de salud se han convertido en parte fundamental de nuestros programas de promoción y prevención, desplegando un equipo multidisciplinario para llevar actividades e información sobre el bienestar a los territorios, y vinculando a los distintos actores de la comunidad en torno a este objetivo”.
Complementariamente, el Curso de Formación General (CFG) “Autocuidado y Promoción de la Salud Mental” realizó su tercera y cuarta versión, sumando cerca de 70 participantes durante el año y entregando herramientas para gestionar momentos de alto estrés y falta de organización académica.
Yasmin, estudiante de tercer año de Biología Ambiental, comentó luego de la primera sesión del curso: “En nuestra sociedad es cada vez más importante el tema de la salud mental desde la prevención, por eso me interesó que este curso entregue herramientas para gestionar momentos en que, por periodos de mucho estrés o falta de organización, la pasamos mal durante el año académico”.
Modernización y recursos digitales
La comunicación constante mediante contenido en redes sociales es parte del abordaje preventivo promocional. Junto con eso, la plataforma Conciencia Saludable cumplió un rol fundamental durante el año permitiendo mantener un flujo de publicación de artículos psicoeducativos sobre diversos temas que influyen en el bienestar de la comunidad. Este sitio consolida, además, el detalle de las redes de apoyo de cada facultad y los canales de emergencia disponibles ante crisis de salud mental.
Sumado esto, se actualizó el método de solicitud de atenciones en salud mental alojado en el sitio, mediante la modernización del cuestionario de tamizaje. Esta herramienta digital permite priorizar la atención según criterios de riesgo, optimizar la derivación y gestionar las listas de espera con mayor rapidez, asegurando que cada estudiante acceda al dispositivo de ayuda más adecuado para su caso.
La efectividad de estas herramientas fue compartida con otras instituciones en el Encuentro de Buenas Prácticas en Salud Mental en la Educación Superior, donde el equipo de la DSE expuso sobre estrategias de comunicación en salud y presentó el funcionamiento de la plataforma como una herramienta pionera en psicoeducación y evaluación para el acceso oportuno a la atención.
La vicerrectora Bonnefoy valoró el espacio: “Este encuentro ha sido una valiosa oportunidad para compartir experiencias y aprender de lo que están haciendo otras instituciones de educación superior y organizaciones de la sociedad civil en materia de salud mental. Lo más importante ha sido el intercambio de miradas, que enriquece nuestro trabajo y refuerza el compromiso con el bienestar de nuestra comunidad universitaria”.