Investigación pública

Universidad de Chile lidera adjudicación nacional de FONDECYT Regular 2026

Universidad de Chile lidera adjudicación nacional de FONDECYT Regular 2026
En su edición 2026, el Concurso FONDECYT Regular seleccionó un total de 680 proyectos a nivel nacional, de los cuales 101 serán liderados por la Universidad de Chile, posicionándola como la institución con mayor número de adjudicaciones del país.
En su edición 2026, el Concurso FONDECYT Regular seleccionó un total de 680 proyectos a nivel nacional, de los cuales 101 serán liderados por la Universidad de Chile, posicionándola como la institución con mayor número de adjudicaciones del país.
El concurso FONDECYT Regular es una iniciativa de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) que busca fomentar la investigación científica y tecnológica de excelencia en todas las áreas del conocimiento, promoviendo la generación de nuevos saberes.
El concurso FONDECYT Regular es una iniciativa de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) que busca fomentar la investigación científica y tecnológica de excelencia en todas las áreas del conocimiento, promoviendo la generación de nuevos saberes.
La postulación institucional contó con una amplia y diversa participación de facultades, institutos y centros de la Universidad.
La postulación institucional contó con una amplia y diversa participación de facultades, institutos y centros de la Universidad.
La Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas encabezó la adjudicación con 29 proyectos, seguida por la Facultad de Ciencias, con 14, y la Facultad de Filosofía y Humanidades, con 10 iniciativas seleccionadas.
La Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas encabezó la adjudicación con 29 proyectos, seguida por la Facultad de Ciencias, con 14, y la Facultad de Filosofía y Humanidades, con 10 iniciativas seleccionadas.

El concurso FONDECYT Regular es una iniciativa de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) que busca fomentar la investigación científica y tecnológica de excelencia en todas las áreas del conocimiento, promoviendo la generación de nuevos saberes.

En su edición 2026, el Concurso FONDECYT Regular seleccionó un total de 680 proyectos a nivel nacional, de los cuales 101 serán liderados por la Universidad de Chile, posicionándola como la institución con mayor número de adjudicaciones del país.

La postulación institucional contó con una amplia y diversa participación de facultades, institutos y centros de la Universidad. La Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas encabezó la adjudicación con 29 proyectos, seguida por la Facultad de Ciencias, con 14, y la Facultad de Filosofía y Humanidades, con 10 iniciativas seleccionadas.

Por su parte, la Facultad de Medicina obtuvo ocho proyectos adjudicados, mientras que la Facultad de Ciencias Sociales alcanzó seis adjudicaciones. Asimismo, la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas, la Facultad de Derecho y la Facultad de Arquitectura y Urbanismo se adjudicaron cinco proyectos cada una, y la Facultad de Odontología obtuvo cuatro iniciativas.

Con tres proyectos adjudicados se encuentran la Facultad de Ciencias Agronómicas, la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias y la Facultad de Economía y Negocios. Finalmente, el Instituto de Asuntos Públicos de la Facultad de Gobierno se adjudicó dos proyectos, mientras que el Hospital Clínico José Joaquín Aguirre, el Instituto de Estudios Internacionales, el Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA) y el Instituto de Estudios Avanzados en Educación (IE) junto a su Centro de Investigación Avanzada en Educación (CIAE) obtuvieron un proyecto cada uno.

En este contexto, el director de Investigación de la Universidad de Chile, profesor Rómulo Fuentes, valoró este resultado, destacando la excelencia y el compromiso de la comunidad académica con los desafíos globales, a partir de la ciencia básica, la cual constituye los cimientos del desarrollo del país. “Este resultado reafirma nuestro rol público en el sistema nacional de investigación. Es también una muestra concreta de nuestro compromiso con el desarrollo científico, social, cultural y tecnológico del país, a través de investigaciones que abordan problemáticas relevantes para la sociedad. Detrás de este logro hay un trabajo sostenido de nuestras y nuestros investigadores, junto a un acompañamiento institucional permanente durante los procesos de postulación, evaluación y ejecución de los proyectos”, comentó.

Investigaciones de impacto

Dentro de las personas beneficiadas, la académica de la Facultad de Filosofía y Humanidades, profesora Leonora Reyes, liderará el proyecto “Maestras primarias autoras: excepcionalismo, experiencia y memoria pedagógica (Chile, 1889–1974)”, una investigación inscrita en el campo de la historia de la educación que busca comprender la subjetividad y la experiencia de ser maestra primaria en el Chile del siglo XX.

Con el objetivo de analizar las escrituras como formas de agencia subjetiva e histórica, la investigación propone un diálogo entre historia, género y educación. De acuerdo con la profesora Reyes, “se espera contribuir en caracterizar la experiencia y subjetividad de la docencia femenina de nivel primario en Chile desde una perspectiva histórica, enriqueciendo el conocimiento sobre la pedagogía crítica latinoamericana”. En cuanto a la adjudicación, la académica indicó que “representa una oportunidad para el desarrollo del diálogo interdisciplinario entre las humanidades y la educación. Por otro lado, aporta a los estudios de la pedagogía y el pensamiento crítico latinoamericano, relevando los aportes de un grupo social y cultural escasamente investigado desde los estudios históricos y la educación: las maestras primarias y su producción escrita”. 

Por su parte, el académico de la Facultad de Ciencias Sociales, profesor Francisco Aros, estará a cargo del proyecto “Un océano plástico: hacia una antropología de la polución marina en el Antropoceno”, que propone avanzar en una reflexión antropológica sobre la contaminación por plásticos en el mar, uno de los principales problemas ambientales que afectan actualmente a los océanos.

Para ello, se analizarán las relaciones de diversos grupos y colectivos humanos con los plásticos marinos en Chile. En este contexto, el profesor explicó que “nos concentraremos en explorar y registrar diversas formas de relacionarse con los plásticos marinos, desde la reutilización de la basura salmonera en la Patagonia chilena, o el monitoreo de microplásticos submarinos en el archipiélago de Humboldt, hasta las campañas de limpieza de playas en la zona central de Chile. Metodológicamente, propiciaremos enfoques de frontera para comprender las relaciones entre los seres humanos y el medio ambiente, como  las etnografías multiespecies, y también de investigación colaborativa a través de experiencias experimentales de tecnociencia ciudadana para aprehender la complejidad de ontologías y relaciones conformadas en torno de los océanos plásticos”.

Asimismo, agregó que “en el corto plazo buscamos impactar en las políticas públicas de enfrentamiento a este problema ambiental, tanto a nivel nacional como internacional, integrando las dimensiones socioculturales de la polución por plásticos en los océanos, y experimentando junto a las organizaciones sociales y comunidades locales soluciones apropiadas y pertinentes para responder a este problema ambiental.” Esta adjudicación “es un punto de partida para promover respuestas a la contaminación que sean culturalmente apropiadas y pertinentes a los territorios y maritorios”. 

Desde la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas, la académica Claudia Scóccola comandará el proyecto “Probing Inflation and Cosmic Structure with CMB B-Modes and Deep Learning Techniques", enfocado en el estudio del origen y la evolución del universo a través del análisis de la polarización del fondo cósmico de microondas, en particular de los llamados modos B, una señal clave para poner a prueba teorías de inflación cósmica.

Abordando uno de los problemas centrales de la cosmología moderna, la iniciativa tiene por objetivo “desarrollar y aplicar nuevas herramientas basadas en aprendizaje automático e inferencia estadística avanzada que permitan mejorar el procesamiento y análisis de datos cosmológicos provenientes de experimentos de nueva generación como QUBIC y el Simons Observatory, así como su combinación con datos de estructura a gran escala del Universo”.

De acuerdo con la académica Scóccola, “a mediano y largo plazo, el proyecto contribuirá al desarrollo de herramientas computacionales robustas y escalables para el análisis de datos cosmológicos, con impacto directo en la búsqueda de señales primordiales del Universo temprano. Además, permitirá formar estudiantes y jóvenes investigadores en técnicas de frontera, generar software abierto para la comunidad científica y aportar nuevos resultados sobre inflación, tensiones cosmológicas y modelos alternativos de gravedad y energía oscura”. En relación con la adjudicación, destacó que “representa la posibilidad de proyectar nuestro trabajo a largo plazo, fortalecer colaboraciones internacionales y formar capital humano avanzado en un área estratégica de la cosmología actual”.